Ser direct@ – ¿Asertiv@ o agresiv@?

Impactos en la relación cuando la comunicación es directa

La comunicación directa nos puede ayudar a poner foco sin dejar lugar a la ambigüedad, transmitiendo el mensaje con claridad y seguridad.

Ser directo = Decir lo que uno piensa de forma clara y contundente. Sin filtros. Sin pararte a pensar la interpretación de los demás.

En mi trabajo, me encuentro con personas que dicen tener un estilo directo que en ocasiones sienten que no es bien recibido y perjudica en sus relaciones. Aun así, la disposición al cambio, no siempre está presente. En ocasiones, hay miedo a perder efectividad. Sienten que este estilo les permite ser más resolutivos y alcanzar los resultados con mayor eficiencia.

En un estilo de Comunicación Directa no hay mensajes ocultos ni sutilezas. Las personas con este estilo de comunicación prefieren la información clara y práctica, “sin rodeos”. Quieren ir al grano y que los demás hagan lo mismo. Si no sienten que la información es importante para ellos, desconectarán. Se muestran resolutivos y no esperan a que otros intervengan.

Cuando tu interlocutor se expresa con este estilo de comunicación sabes exactamente a qué atenerte, ya que verás exactamente lo que piensa y siente.

Todo ello necesario sin sobrepasar ciertas líneas y sin dejar de lado a los demás. Las personas con este estilo pueden ser percibidos, en ocasiones, como agresivas, individualistas y que actúan con precipitación.

Se trata de ser directo con control de tus actos y de tu impacto.

Un cliente me comentó que era consciente que el hecho de ser directo, le hacía ser “impopular”. Para él, mostrarse así era un signo de eficiencia y de mostrar su capacidad para alcanzar resultados en forma y tiempo. Algo que no quería perder ni poner en riesgo. A su vez, era consciente de la necesidad de mejorar su conexión con los demás y de trabajar de forma colaborativa.

Vale la pena pararse a analizar qué pones de verdad en riesgo cuando te muestras directo.

¿Qué impacto tiene en el interlocutor una forma directa de comunicarnos?

A las personas directas no les da miedo pensar sobre cómo son percibidos y las consecuencias de su forma de actuar. Sin embargo, desean tener un impacto positivo y mostrar su capacidad para tener un buen desempeño. Por ello, toca trabajar en cómo comunicar.

Piensa en una situación en la que sabes que has sido directo. Repásala y observa dónde has puesto el foco. Te darás cuenta que generalmente en momentos de presión, en situaciones de estrés, ponemos el foco en el resultado y en avanzar rápido sin tener en cuenta otras perspectivas, otras personas. En ocasiones los demás entorpecen nuestro pensamiento, les vemos como algo que ralentiza las decisiones e incluso nos hace ver la incompetencia ajena. Por ello, antes de avanzar, debemos parar y observar las diversas contribuciones que han habido (incluso la mía propia). Ante los diferentes caminos a emprender, seguro que habrá detractores y personas que se muestren reactivas. También seguro habrá personas que valoran tus aptitudes y agradecerán que compartas la experiencia. Sea cual sea la postura, seguro que pararte te va a permitir observar con valor otras perspectivas y hacer que las ideas sumen y los resultados superen las expectativas.

Cuando te defines como persona directa, has de ser especialmente cuidadoso en el momento de dar un feedback negativo o bien cuándo quieres rebatir un tema por tener ideas contrapuestas.

Para tener éxito en tu comunicación y asegurar un buen impacto:

  • Inicia la conversación con una intención positiva y un propósito de mejora.
  • Habla de lo que tu ves y piensas y no lo que otros hacen o deben hacer.
  • Refiérete al tema y no a la persona Alguien me dijo: “Se ha de ser duro con el tema y suave con la persona”.
  • Muéstrate asertivo. Aprende a decir que NO ofreciendo apoyo. “De la asertividad a la agresividad hay un paso”
  • Elige tus palabras. Elimina las negativas.
  • Sé empático. Ten presente a los demás. Escucha otras perspectivas, otras formas de pensar. Aprender a identificar aquello que une, aunque sea menor a lo que nos separa.
  • Promueve la participación de los demás. Potencia la colaboración y aprende a pedir ayuda.
  • Controla tus emociones.
  • Lenguaje verbal – Controla tu tono de voz y utiliza buenas formas: Saluda, muéstrate amable, sé respetuoso…
  • Observa tu lenguaje no verbal. Mira directamente a los ojos al mismo nivel de tu interlocutor.,…
  • No hagas juicios. No supongas.
  • Agradece.
  • Reconoce.

Si en tu comunicación directa se te percibe como agresiv@, tendrás más probabilidades de recibir respuestas negativas a tus peticiones. No avanzarás y se te “etiquetará” como persona “non grata”.

Podemos hablar claro y defender nuestras propias ideas y criterios generando un buen impacto.